Katalyn Solís
¿”México 86″ o “Norteamérica 20-26”?
8 June, 2026
El 5 de Junio pasado se estrenó por Netflix “México 86”, una película de ficción dirigida por Gabriel Ripstein y protagonizada por Diego Luna. El argumento central es sencillo: conocer la historia que Martín de La Torre (Diego Luna) orquestó para llevar el Mundial a tierras mexicanas en junio de 1986. La historia es contada en primera persona, lo que hace que la característica y coloquial simpatía de Luna, nos recuerde por momentos al “rudo” de Rudo y Cursi (2008).
“México 86” hace explícita dos cosas: la corrupción de los países líderes y la FIFA por un lado. Y por otro, que cuando hablamos del “mundial” nunca hacemos referencia al deporte sino al negocio que se genera alrededor del espectáculo.
Umberto Eco, el prominente filósofo italiano, ya lo anunciaba desde su famoso ensayo de 1978 titulado “El mundial y sus pompas”:
“Que quede claro que hablo de espectáculos deportivos y no de deporte. El deporte, entendido como práctica en la que una persona, sin fines de lucro, comprometiendo su propio cuerpo, realiza ejercicios físicos en los que hace trabajar los músculos, además de hacer funcionar plenamente sus pulmones y circular la sangre […]. Pero el fútbol no tiene nada que ver con esa concepción del deporte. No en cuanto a los jugadores, que son profesionales sometidos a las mismas tensiones que un obrero en la cadena de montaje (salvo despreciables diferencias salariales). Y tampoco en cuanto a los espectadores -es decir, a la mayoría-, que se comportan exactamente como cuadrillas de maníacos sexuales que fueran, no una vez en la vida, sino todos los domingos a Amsterdam para ver cómo una pareja hace, o finge hacer, el amor”. (1)
Y es justo de esa manera que Martín de la Torre navega los 95 minutos de la película. Para el protagonista no importaba quiénes fueran el 11 cuadrangular de la selección nacional, sino de qué manera méxico como sede del mundial triplicaría las ganancias de la televisora que lo llevaría -Televisa- y sobre todo, cómo esta negociación mundialista lo posicionaría más cerca de su sueño: ser el presidente de la FIFA en un futuro cercano.
Y esto es curioso, porque aunque el personaje de Martín de la Torre es ficticio, está inspirado en varios hombres con cargos de poder dentro de la federación de fútbol mexicana. Pero desde mi perspectiva, este personaje también podría ser inspirado por hombres del mundo del fútbol de otros países y de otros mundiales. Porque sí, la necesidad de poder se extrapola a cualquier sujeto de cualquier momento histórico.
Giovanni Infantino, el actual dirigente de la FIFA, también podría ser un hombre del cual el personaje de Martín de la Torre podría inspirarse. Si Gianni Infantino tiene una filosofía de trabajo es: “Más”. Algo que comparte con el protagonista de “México 86”. En su último artículo, Sam Knight nos explica que:
“Durante los primeros setenta y tres años de historia de la FIFA, la organización organizó solo dos competiciones: la Copa Mundial masculina y el torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos. Ahora supervisa veinte, que van desde la FIFA Beach Soccer World Cup hasta FIFAe, su división de deportes electrónicos. Infantino considera la expansión de la FIFA en términos éticos, además de comerciales. Habla del fútbol de la misma manera en que otras personas hablan del acceso al agua potable o de una renta básica universal. “En cuanto tienes un balón, sonríes”, dijo en el America Business Forum del año pasado, en Miami. “Es un objeto mágico que transforma a los niños o a las personas en personas felices o en niños felices”. En 2022, durante una reunión del Council of Europe, una organización dedicada a los derechos humanos, Infantino sugirió que celebrar la Copa del Mundo con mayor frecuencia podría evitar que tantos refugiados africanos murieran ahogados en el mar Mediterráneo.” (2)
Estas declaraciones tan vacías de sentido y empatía y esas ganas de obtener más ganancias económicas y ser “el hombre del momento” es algo que, insisto, el personaje de Diego Luna logra construir de manera acertada. Al mismo tiempo, la película pone de relieve ciertos conflictos geopolíticos y sociales de los 80s en México y el mundo y aunque en el guión no se desarrollan, uno como espectador los identifica de inmediato. Y así, lo mismo que ocurrió en las negociaciones del mundial del 86, está pasando frente a nuestros ojos en tiempo real.
Norteamérica: México- Estados Unidos y Canadá, sedes del primer mundial que se llevará a cabo en tres países distintos, ya presentaron un montón de inconsistencias en su propia organización. Para empezar, una logística que dificulta a los asistentes viajar entre países. Seguido de tickets estimados en miles de dólares, que como es de suponer, sólo pudieron comprar aquellos a los que esta economía mundial no los ha arrastrado. Y por si esto fuera poco, el mundial llega a norteamerica en medio de conflictos arancelarios entre los tres países sedes, una crisis migratoria entre sus fronteras, una guerra contra el narco y las desapariciones forzadas y otra contra las comunidades inmigrantes de color.
Y a pesar de ello, el algoritmo de las redes sociales nos muestra una nueva oferta que va desde: una promoción de hamburguesas y alitas, hasta una nueva colección de Adidas y Nike o una nueva película titulada “México 86”. Y sí, como diría Eco o tal vez el personaje de Martín de la Torre: eso ya nada tiene que ver con el deporte. Pero ojalá, para aquellas personas que los mundiales les representan sentarse frente al televisor con su papá, llamarle a sus amigues y quedar en un bar, verlo desde sus celulares en medio de una clase o en el pasillo de una facultad, parar por un momento mientras vas caminando por madero o la quinta avenida y verlo en un puesto ambulante, ojalá… para ellos este mundial les abrace y les encuentre con las personas que saben gritar su “gooool!”.
-México 86. Dirigida por Gabriel Ripstein. Drama, Comedia, Historia, Deportes. 1h 35m
1. Umberto Eco, La estrategia de la ilusión, pp.188-192. https://archive.org/details/laestrategiadela0000ecou/page/190/mode/2up
2. Sam Knight: The World Cup According to Gianni Infantino. FIFA’s powerful president is remaking global soccer in his own image. Can the sport survive him?, June 1, 2026, The New Yorker: https://www.newyorker.com/magazine/2026/06/08/the-world-cup-according-to-gianni-infantino
Katalyn Solís es historiadora por la Universidad Nacional Autónoma de México. Coordina el contenido digital de Contratiempo y los medios y comunicación de una non profit de derechos laborales. Su película favorita es “Taxi Driver” y cree que “otro mundo es posible”.

