Antonio Zavala

Antonio Zavala

Dos tareas para los Concejales de Chicago

4 June, 2026

La ciudad de Los Ángeles con 3.87 millones de habitantes tiene solamente 15 concejales en el Concilio de la ciudad.

Nosotros en Chicago con 2.71 millones de habitantes tenemos cincuenta concejales en el Concilio de la Ciudad. Nosotros con 1.56 millones de habitantes menos que Los Ángeles tenemos 35 concejales más que los habitantes de Los Ángeles. ¿Ahora hay que preguntarnos por qué en Chicago hay tantos concejales y si esto es justo para todos los habitantes de Chicago que tienen que pagar los salarios de los concejales?

Me imagino que el número de concejales creció en Chicago allá en el lejano pasado cuando ejercían su influencia las varias maquinarias políticas. Yo creo que los “bosses”, o sea jefes políticos del pasado, nomas se la pasaban creando distritos, llamados “wards” en Chicago, para conseguirle un puesto a sus amigos y cuñados.

“Ah you helpa me, and I a helpa you”, decían los jefes políticos de antaño, allá cuando algunos de ellos ni siquiera sabían leer.

He notado que ahora en el presente ni con las 50 cabezas de los concejales se puede balancear el presupuesto de la ciudad, ni tampoco llegar a un acuerdo sobre ShotSpotter. Ni tampoco cómo llegar a un consenso para frenar las concentraciones de los jóvenes en el centro de Chicago, ni tampoco cómo prevenir el crimen en la CTA.

Yo no soy alguien que le quiera quitar su trabajo a otra persona. Si a los concejales ya los eligieron los votantes pues ya no hay que hablar de eso. Pero sí quisiera modificar sus tareas de trabajo. Bueno, en realidad no sé si hay una lista de tareas que los concejales tienen que cumplir.

Últimamente, algunos concejales actúan como embajadores, otros como defensores de la policía y otros como los guardianes de mantener al centro de la ciudad como una zona blanca. Yo sólo quisiera que a cada concejal se le asignaran dos objetivos. ¿Es esto mucho pedir?

Esto sería, primero: tener las calles y avenidas reparadas y en buena condición, y, segundo, bajar el índice del crimen en sus distritos. Si en cada periodo para el que son electos —es decir, cada cuatro años— cada concejal se concentrara únicamente en estas dos tareas, su gestión sería mucho más efectiva.

He notado que las calles en varios vecindarios están deterioradas con grietas y topes absolutamente rotos.  Si queremos una mejor  ciudad, las carreteras  también tienen que estar en buenas condiciones. Por su parte, la segunda tarea debería ser prioridad para cada concejal y deberían comprometerse a bajar el nivel de asaltos, robos, y homicidios en su distrito.

Si cada concejal lograra hacer estas dos tareas en su distrito, estoy seguro que la ciudad de Chicago sería más próspera, más tranquila y mucho más feliz.

 


Antonio Zavala es un escritor y periodista mexicano de Chicago. Su último libro se titula Our Barrios Our Lives Essay and Writings on Chicano Space, Art and Memory  y está disponible en Amazon. También colabora con el periódico La Raza, la revista Contratiempo y El BeiSMan website.