José Ramón Ripoll

Poeta Homenajeado: José Ramón Ripoll

14 April, 2022

(Las gaviotas)

 

Llegan las gaviotas.

Surgen del difuso horizonte que se atisba desde las azoteas,

una línea borrosa que separa las nubes de las aguas

como una cicatriz que esconde tras su trazo el dolor de la herida.

Vienen de aquel lugar que ya he soñado

antes de estar aquí,

de una estación perpetua

donde siempre es ahora

y un verbo inconjugable

reina sin tiempo ni compás.

 

En su vuelo dibujan un axioma, 

el germen de mi propio pensamiento  

antes de mi existir.

Esbozan forma y fondo 

de un sintagma sin dueño,

un vocablo en el aire

las sílabas ocultas que habré de descifrar.

 

¿Les inquieta el otoño 

o el incierto principio de la vida 

que late bajo el sol

como un reclamo?

Entonan la canción de los muertos, 

de los que no nacieron todavía

y al otro lado habitan,

un canto sin palabras que sepulta 

la voluntad diciente de mi voz

bajo un graznido eterno.

 

Bajan las gaviotas a posarse

en el pretil del alma

y en la vana cornisa de la vida.

Tras el cristal las miro 

y aguardo entre la niebla

el instante fugaz de su partida unísona,

el deseo de volar en su bandada

y con ellas volver al horizonte.

 

(La lengua de los otros)

 

Quiera la noche que este idioma 

de herrumbres y murmullos cárdenos,

que en duermevela me musita

la canción de la noche,

no me abandone nunca, 

ni me ofrezca desnudo a la otra lengua

bajo el pretexto de la vida.

 

Quiera el oscuro mar que guarde

en el acuoso intento de mi respiración

el arcaico compás de la tormenta

donde aún naufragan las palabras

que nunca se dirán.

 

Quiera el errante viento no otorgarles

la forma de otro cuerpo,

ni otra voz que me enuncie,

ni que me represente

más allá de la gruta

donde habito sin nombre,

sin causa y sin materia 

 

Quiera el verbo del mundo ser el eco

de un eterno silencio que amalgame

el azar y el destino,

la reverberación de un filamento 

que vibra en el olvido igual que en la memoria,

punzada monocorde 

de un laúd que acompaña la canción de la noche

con la que me resisto a la otra lengua:

la lengua de los otros.

 

 

(Cuerpo o palabra)

 

Cuerpo o palabra, dime tú, quién eres

de los dos, quién custodia la luz 

dentro de sí, quién guarda aquel anhelo

que aún permanece vivo 

buscándote en la noche, desvélame,

palabra o cuerpo, este deseo que clama

muerte y amor, 

y que es el mismo pálpito de ayer 

cuando en lo oscuro

despertaba con miedo a ser nombrado

ya sin tiempo por ti, 

palabra que vigilas mi sueño,

cuerpo que das forma a mi cuerpo, 

vano clamor o nebulosa

que en el centro de mi conspiración

aún vaga y te apoderas 

de aquello que no fui, soy ni seré, 

cuanto ha de ser o no, 

solo la duda 

como remota posibilidad

de seguir siendo sin haber nacido,

sin ser del todo libre o preso

de tu roce y nombrar, cuerpo o palabra,

agua y sed en el fuego,

eterna paradoja que resuena 

antes de que la vida, más allá, 

antes de que la nada y el vacío,

voluntad sin propósito,

ansia azul como el mar

que transcribe en sus olas 

la vibración de la mirada

suspendida en el aire, preguntándote,

qué soy más que deseo,

más que empeño en la búsqueda,

más que otro cuerpo,

otra palabra.

 


JOSÉ RAMÓN RIPOLL

(Cádiz, España, 1952). Escritor, musicólogo y director de «RevistAtlántica de poesía», es autor de varios poemarios, entre los que destacan El humo de los barcos (Visor, Madrid, 1984), Hoy es niebla (Visor, Madrid, 2002) Piedra rota (Tusquets, Barcelona, 2013) o La lengua de los otros (Visor, Madrid, 2017), que han sido galardonados con los Premios Rey Juan Carlos I, Tiflos, Fundación Loewe o Europa in Versi.  Ha escrito numerosos ensayos y monografías literarias y musicales, muchas de ellas dedicadas a estudiar la relación entre música y poesía. Se han publicado varias antologías de su obra, como La vida ardiendo (Bogotá, 2013), El espejo y el agua (Ciudad de México, 2018) o La sombra de nombrar (Sevilla, 2019).